La Actitud NO Lo Es TodoPor: Jesus Torralba
A veces nos enfocamos tanto en construir un equipo: cómo atraer a las personas, cómo mantenerlos en nuestro embudo de marketing, cómo hacer que firmen en nuestra organización, que cuando lo logramos nos quedamos sin aliento.
¡Bien, conseguí mi objetivo! Ya tengo un distribuidor más. Esto es un triunfo, indiscutiblemente. Pero un triunfo que no dura mucho.
¿Por qué?
Es simple. Ya sabes que cuando alguien entra en tu equipo realmente no ha iniciado su negocio aún. Sencillamente ha demostrado su "intención" de comenzar. Nada más.
No ha probado tus productos, no le has entrenado, no sabes nada de él/ella. ¿Es un Distribuidor? La respuesta es NO.
Sólo es alguien con una licencia firmada, sin más. Esta persona se convertirá ó no en distribuidor con el tiempo. Y con tu ayuda.
Creo que un buen patrocinador es VITAL para que una persona recién llegada se convierta en distribuidor.
Si has hecho bien tu trabajo, has seleccionado a las personas correctas, te has esforzado tanto en tener una buena página web, poner buenos anuncios, darle información gratuita a tu prospecto para que firme contigo, y una vez conseguido no hay nada más detrás de todo ese montaje, no te sorprendas si esta persona no se queda en el negocio.
No se queda porque (además de que no gane dinero), Tú NO Eras el Mejor Patrocinador que Podía Conseguir. Lo he dicho muchas veces, y lo vuelvo a repetir. La gente no se une a las empresas, a los productos. Una empresa no crea lazos, un producto no tiene sentimientos.
La gente se une a la gente. Y permanece al lado de quien les da confianza, de quien les hace sentirse seguros: "No tengo miedo, a su lado todo va a ir bien".
Firmar licencias no está mal, pero eso no construye tu equipo. Hacer afiliados puede darte buenas comisiones, pero eso no construye tu equipo.
Tu equipo se construye con las personas que se quedan contigo. Que crean una relación contigo más allá del puro negocio. Que confían en ti, y tú en ellos. Que son afines a ti, y están a gusto trabajando a tu lado.
Son la gente con la que puedes trabajar, reírte, salir al campo de excursión. Con la que puedes relacionarte día a día.
Ellos son los que crean tu equipo. Ellos y sólo ellos.
Si yo estuviera buscando un patrocinador, para mí estaría muy claro cómo querría que fuese.
Me gusta rodearme de personas que saben lo que hacen, que son serenas, que tienen confianza en sí mismas, y que me hacen sentir como en casa. Pero voy más lejos. Necesito tener "feeling" con las personas con las que trabajo.
Si no me siento a gusto a su lado, finalmente acabo evitándolas, así que difícilmente puedo mantener una relación de larga duración con ellas.
Los nerviosos, los Súper-Mega-Entusiasmados, los que tienen prisa y presionan a los demás para lograr sus propias metas, no serían jamás mi patrocinador. Lo prometo.
Un nuevo distribuidor puede no ganar mucho dinero al principio, es lógico comenzar poco a poco. Pero esto no le hará abandonar. No al menos al principio.
Podrán esperar para ganar dinero si sienten que están con las personas correctas, en el equipo correcto.
La actitud es importante. Es básica. Es fundamental. "Si tienes buena actitud, tienes gran parte del éxito a tu alcance", nos han dicho mil veces. No estoy del todo de acuerdo. No se trata sólo de actitud. La actitud es importante, desde luego, pero no es lo único.
Puedes tener una gran actitud, y fracasar estrepitosamente. ¿Por qué?
LA ACTITUD ES EL BARNIZ QUE CUBRE A UNA PERSONA EXTRAORDINARIA, NO ES LA PERSONA EN SÍ.
¿De qué te sirve firmar 10 personas cada mes, si cuando se ponen en contacto contigo sólo encuentran a alguien inseguro, perdido en su propia ignorancia, alguien que no es capaz de conducirlos al éxito?
Podrás estar entusiasmado, pero eso no te traerá el éxito.
Podrás hablar siempre en positivo, pero eso no te traerá el éxito.
Podrás decir "todo está bien", pero eso no te traerá el éxito.
El éxito vendrá cuando todo lo que dices, haces y enseñas no sea una fachada, algo copiado de tu up-line ó del "gurú" de turno. Vendrá cuando la actitud, las palabras y todo lo que emana de ti venga de adentro. De tu interior. Cuando sea TU Verdad.
Tu única verdad, no una estrategia para aparentar lo que no eres, un "engaño" para que tu nuevo distribuidor crea que está en buenas manos.
Hoy en día, gracias a Internet, hay mucha gente que se esconde detrás de una web y hace network marketing sin tener esto en cuenta. Piensan que las máquinas hacen todo el trabajo, que ellos no tienen que poner nada de su parte.
No trabajan en sí mismos, no leen, no aprenden. No se molestan en prepararse para el gran momento. Su ego es grande, y su estupidez no tiene límite.
"Seré un gran líder, con miles de distribuidores a los que dirigiré, que estarán en mi línea descendente y me harán ganar millones al año" sueñan despiertos. Y cuando su red empieza a crecer, sobreviene la catástrofe.
Entonces llega el momento en que el Gran Líder tiene que acoger a los nuevos miembros, responder a sus llamadas, asistirles, hacer que se sientan seguros.
¿Pero qué es lo que hay en su interior? Ambición, Avaricia, Miedo, Inseguridad. Puf! Se desvaneció el sueño. ¿Quién tuvo la culpa? ¿La compañía, el producto, el precio del producto? No. Ya sabes quién la tuvo.
Insisto. Para Tener, primero tendrás que Ser. En cualquier faceta de la vida, también como patrocinador. Para Tener un Gran Equipo, tendrás que Ser un Gran Líder Primero. No lo olvides.
Ser + Hacer = TENER